UN MOMENTO DE REFLEXIÓN SOBRE ADÓNDE VAMOS

 

Me siento a escribir el post de esta semana y me asalta una duda: ¿qué es lo más relevante que ha sucedido en los últimos días en los temas que ocupan este pequeño ámbito de reflexión?

 

La respuesta obvia, rotunda, sin duda alguna es: ¿qué está pasando en este mundo que creíamos bajo la norma del respeto a la ley, a la Ciencia, a las normas del derecho internacional, de los derechos de los ciudadanos, etc.?

 

La certeza de que nada sigue como antes de la tormenta en que vivimos después de que los ciudadanos norteamericanos votasen hace pocos meses. Todo parece revuelto, alterado, difícil de seguir a una avalancha de alteraciones del sentido en el que hemos vivido tras las dos grandes guerras del siglo XX.

 

Como no puede ser de otra manera, la I+D y la Innovación están siendo también alterados en esta “tormenta perfecta”. Si se niega la autoridad de la CIENCIA, se alteran los principios en los que se eligen las políticas científicas, se rompen los moldes del mercado global, no cabe duda de que en el medio plazo vamos a vivir escenarios distópicos para los que no estamos preparados.

 

Dominado por mi natural dosis de optimismo racional, saliendo del susto diario y del impacto que producen leer las noticias de cada día, he encontrado una respuesta a este estado de confusión. Hay que aprovechar la movida, el golpe al cedazo, para repensarse algunas cosas que veníamos haciendo impulsados por la potente inercia del crecimiento de las últimas décadas.

 

Es el momento de replantearse las ideas sobre la seguridad humana y de la colectiva, de las formas en que priorizamos las apuestas disruptivas, de cambiar de forma radical estructuras burocráticas que nos hemos dado sin capacidad crítica para mejorarlas, de poner a la persona en el centro de la importante inteligencia artificial que ahora domina nuestro escenario.

 

Como ciudadano europeo que quiere seguir contando algo en el contexto mundial en el que se cuestionan los liderazgos en base a la fuerza, ni quiero ni debo eludir los debates que se ponen sobre la mesa estos días. Eso sí, quiero y debo hacerlo en el contexto de la estructura política y cultural de la que formo parte: EUROPA.

 

Y la Unión Europea está, en mi opinión, dando los pasos que hacen falta para montarse en el debate y apostar por soluciones que aseguren que seguimos contando en el escenario global alterado por las recientes disposiciones de los otros bloques poderosos.

 

En este blog he dedicado algunos párrafos a opinar sobre los informes Letta, Draghi y Heitor, este último aún de forma muy preliminar. Ahora, quiero tener opinión sobre el informe Niinistö (Libro Blanco sobre el futuro de la defensa europea) que ha visto la luz recientemente. No he leído en detalle su contenido, pero me voy a poner a ello sin prejuicios de partida, para tratar de comprender esta nueva realidad desde todos los puntos de vista que convergen en el objetivo de preservar el modelo de vida en el que quisiera continuar desarrollando mi día a día. En cuanto que lo termine, me posicionaré con las cuatro patas juntas de este entramado propositivo que la Comisión Europea nos invita a conocer, discutir, acordar: la libertad de innovación, la competitividad, la I+D y la Innovación y la Seguridad Colectiva.

 

¡Vaya 2025 que tenemos por delante! Como para no aburrirse.

 

Contacto

paco@pacomarinperez.com